
Sólo de pensar en el final ya siento los ojos empañados y me entran ganas de fundirme en un eterno abrazo contigo, pero debo ser fuerte porque sé que es lo correcto. Sé que me echarás de menos de vez en cuando, pero yo te echaré de menos día y noche. Creíamos que lo nuestro había durado menos de lo que está durando, pero no es así. Aún no se han derretido los peces de hielo del whiskey on the rocks que somos nosotros. Entre tanto, aquí sigo, mendigando cariño de tus días fríos y recibiéndolo sin pedirlo de tus días alegres. Yo por ti me corté las alas, pero eso no significa que no pueda aprender a volar todavía.